La regla del "sin chorizo", y por qué los españoles se lo toman personal
Esta es la sección que cualquier artículo de "qué es la paella" tiene que escribir, y la mayoría la dejan a medias.
La paella tradicional no lleva chorizo. Ni la valenciana. Ni la de marisco. Ni la mixta tal y como se hace en España. Añadir chorizo convierte el plato en otra cosa, bien, posiblemente delicioso, pero no paella en el sentido tradicional español. El perfil ahumado, intenso en pimentón, graso del chorizo, domina al arroz. El azafrán, que es el alma de la paella, queda enterrado.
Internet tuvo su mayor momento paella en 2016 cuando un cocinero famoso publicó una receta con chorizo, y el Twitter español estalló. La reacción no fue solo esnobismo gastronómico. Era una cuestión sobre un plato regional cuya identidad se diluye cada vez que cruza una frontera.
¿Por qué importa? Por dos razones.
Primero, la paella es un plato de identidad regional. Valencia se toma la paella en serio del modo en que Nápoles se toma la pizza, o el norte de España se toma el cocido. La receta es parte de cómo la región se entiende a sí misma. Añadirle chorizo a la paella es como añadirle piña a una pizza napolitana, hay una versión del mundo donde está bien, pero no es la versión en la que está Nápoles.
Segundo, el chorizo y el azafrán no funcionan juntos. Esta es la respuesta poco romántica. El pimentón de la Vera del chorizo es el mismo perfil aromático que el pimentón que ya lleva la paella. Doblarlo aplasta al azafrán, que es más delicado y más caro. El resultado es un arroz ahumado que sabe a su ingrediente más barato, no al más raro.
Nosotras no le ponemos chorizo a la paella. Sí se lo ponemos a las tablas de charcutería, al chorizo a la sidra, a los huevos del desayuno en casa. El chorizo es uno de nuestros ingredientes favoritos del mundo. Solo que no es un ingrediente de paella.
Si has comido paella con chorizo en otro sitio y te ha encantado, perfecto, ese catering ha decidido que la simplicidad para clienta importa más que la definición regional, y hay una postura defendible ahí. Nosotras hicimos la otra elección.